Recordar que:
- Las promesas a uno mismo deberian mantenerse.
- Los dolores sanan, pero no por eso deben ser olvidados a la primer felicidad rimbombante que pase por ahi.
- Comprar papel de cocina (se esta acabando el ultimo rollo)
No creo que alguien lo note realmente.
Planeo desaparecer mañana, quiza pasado. Voy a desaparecer.
Algun buen observador podria notar cierta ausencia extraña o incomoda, pero raramente lo asociará a mi persona.
Dicen que si nadie nota tu prescencia realmente te vuelves invisible. Creo que estoy cerca de eso. Se que no es definitivo todavia, porque aun sigo viendome al espejo.
Espero con ansias el dia en que ya no me vea al espejo. Espero desesperadamente ese momento. Aunque es probable que me asuste en un primer momento, se que luego voy a soportarlo. No notar mi propia prescencia puede que me de la libertad que necesito. La libertad necesaria para volar.
Y asi podria caminar entre la gente, moverme entre ellos sin siquiera ser notado. Ser un transeúnte, un peaton, un turista, un X.
Podria hacer lo que yo quisiera, y nunca ser culpado. Podria robar, tocar, empujar, gritar, llorar, reir, correr, ...
Por lo menos hasta que se me ocurriera matar a alguien.
Cuando haces algo importante, dejas de ser invisible.
....
(a menos claro, que se me ocurriera matar a algun otro invisible, no?)
20/07
estar seguros y firmes...
Pero estamos. Algunos bien parados, otros mas o menos... Pero estamos.
Yo aca, y ustedes a mi alrededor.
Gracias por eso.
(esto me parece que es solo para hombres... las mujeres, no se si se lo merecen.)
Niña sonrisa
No le di monedas. Me parecía insultar su juego. Me haría parecer -en mi mente- como un padre gritándole a su hija que no juegue más y que haga la tarea. A cambio de sus sonrisas le regalé una mía, y unos caramelos que tenía en la mochila. Ella me devolvió otra sonrisa y le quedé debiendo...
Cambió de vagón, pero el juego continuaba. Yo volví a calzarme el auricular en la oreja y seguí mi viaje, tan igual al de todos los días, pero tan distinto gracias a ella.
(tengo que comprar más caramelos, a ver si vuelvo a encontrarla y puedo saldar una parte de mi deuda...)
Pequeño ensayo sobre el miedo.
Me permito iniciar este ensayo -texto o conjunto de ideas-, abusando de un recurso tan trillado como odioso como puede ser una definicion de diccionario...
Miedo
El miedo es la forma más común de organización del cerebro primario de los seres vivos. Se trata de un esquema orgánico de supervivencia. No es, en principio, nada anormal sino más bien lo normal en un ser que tiene que adaptarse al medio en el que vive.
El miedo resulta algo normal. Algo que hace para el ser vivo una herramienta de autoprotección dado que todo su mundo le es hostil desde que nace.
El miedo es bueno en el sentido de adaptación al medio en que se vive.
El miedo no es mas ni menos que un proceso natural del cuerpo humano -y si no me equivoco, animal tambien- que trabaja para nuestra propia supervivencia. De mantenerse en ese estado tan natural, el miedo no seria mas que una cualidad, una capacidad totalmente positiva... Pero en el mundo en el que estamos, el miedo se ha deformado mucho y hoy, muchas veces, no es mas que una traba frente a la vida que nos gustaria vivir.
Es entonces que nos excusamos y nos escudamos bajo el miedo para dejar de hacer de todo. Para no dar un examen, para no comprar una casa, para no acercarnos a hablarle a Esa persona, para no abrir nuestro corazon a esa otra...
Y no somos enteramente culpables de esta situacion, no. Años hace que la publicidad aprovecha este recurso para vendernos sus productos y servicios (puertas blindadas, seguros de vida, de auto, de piernas!, barrios cerrados). Mas tiempo todavia que los poderes usan nuestros miedos para controlarlos... desde los imperios romanos, hasta los gobiernos de facto...
Pero hoy el miedo ha tenido tantas transformaciones que a veces es dificil reconocerlo, y convertimos en normales, situaciones que no deberían serlo.
Intento no volverme tan técnico, por lo que en este punto del ensayo doy un giro hacia lo personal, y emocional.
El miedo nos frena. El miedo no hace otra cosa que quitarnos cosas que podrian ser nuestras, de las que podriamos adueñarnos. El miedo nos quita alegrias, momentos, amores, caricias, perdones, reproches, abrazos, miradas, besos. Nos quita sexo, errores, aprendizaje, charlas, viajes, ascensos, descensos, decepciones, tristezas, muertes, encuentros, perdidas.
Pero como algo que debería funcionar en nuestro provecho puede quitarnos tantas cosas?
Pues porque lo mal-utilizamos. Porque no lo comprendemos. Porque le tenemos miedo.
Si. Miedo al miedo.
Es el miedo al propio miedo el que nos frena. El miedo a que venga algo a avisarnos que las cosas estan por cambiar, o ni siquiera. Miedo a que algo nos diga que QUIZA no vamos a poder controlar lo que se nos viene enfrente. Miedo justamente a saber -partiendo de falsas premisas- que no vamos a poder controlar eso que se nos viene.... CLAROOOO, ahora somos videntes, no?
Bueno, todo esto tambien es parte de la omnipotencia con la que hemos aprendido a vivir, no? Cabalas, gualichos, predicciones, etc. Todos elementos y escenarios donde nos creemos capaces de controlar situaciones, personas y hechos, cuando en realidad, por nuestra condición física y humana, no podemos.
Y a veces, aunque nosotros no tengamos ese miedo, es el miedo de los demas que a veces nos lastima. El miedo de alguien que no confía en vos para realizar alguna tarea. El miedo de esa persona que no te "avisa" de tus errores, por temor a que te enojes. El miedo de quien no se anima a acercarse a vos.
Y es nuestro miedo el que lastima a los demas a veces. Pero principalemente a nosotros mismos. Nos lastima y mucho.
Yo propongo -desde mi pequeño y humilde lugar- no temerle mas al miedo. Devolverle al miedo esa aburrida y estructurada definición de diccionario, para que no pase sus límites y nos afecte. Propongo que contagiemos nuestro no-miedo, que lo propaguemos. Que entendamos y hagamos entender que cualquier aspecto de nuestras vidas mejoraría sin ese miedo que nos paraliza.
Que comprendamos que el miedo, no es mas que un cartel en la general paz, diciéndote que podes tomar tal o cual camino; que el miedo no es mas que otra de las situaciones en las que debemos tomar una de dos opciones.
<- Frenar Seguir adelante ->
Ojala yo pueda seguir.
Ojala ustedes tambien,
y nos encontremos en el camino...
como fantasma peleandole al viento...
No se la razón y quizá nunca la sepa...
Puede que haya sido para que vos vieras ciertas cosas a tiempo y no salieras lastimada. Quizá fue para que yo viera las cosas a tiempo y no saliera lastimado. Quizá fue la vida poniendo a prueba tus miedos. Quizá fue la vida poniendo a prueba mis formas de entregarme y abrirme a alguien. Quizá fue todo lo anterior al mismo tiempo. O quizá no fue nada de eso...
De lo unico que estoy seguro es que esto tenía que suceder... y sucedió.
Ahora solo queda el tiempo y esperar(te) por siempre. O solo hasta que pueda/quiera dejarlo atras...
Sé que soy para vos y tengo lo que necesitas, aunque no haya podido demostrártelo en este corto tiempo.
Se que sos para mi y tenes lo que necesito y más, aunque no haya podido aprovecharlo, o saberlo resguardar.
...Esperar...
Mentes creativas en buen funcionamiento
" Apretar boton bubbles"
"- Si, quien es?
- Faringitisss"
"Amo a Laaaaauraaaaa, pero esperare hasta el matrimoñio"
Que buenos creativos que tenemos en este siglo, no?
Si a alguien se le ocurre alguna mejor, que comente
Alba
Solo un dia del año esta escena perdia su belleza. Era el ultimo dia del primer solsticio, cuando las sombras de los altos cipreses llegaban a ser mas largas que las de los habitantes, el momento en que todos debian callar. Ese dia (y solo ese dia) el segundo de los soles salia antes que el primero. Legiones de cientificos han fallado al intentar descubrir por que razón, el orden en que salian los soles afectaba tanto a la ciudad. La bahia, contrario al resto del año, quedaba teñida de una luz completamente gris. Las hermosas flores parecian hierba mala. Los machos mas fornidos de la ciudad, quedaban convertidos ante esa luz, en insulsos alfeñiques, dignos de todas las burlas. Las adoradas y hermosas mujeres, evitaban los espejos ya que la realidad ante ellos era insostenible.
Al alba, cada uno de los habitantes del lugar, decia la ultima palabra del dia y cerraba sus ojos (cubriendolos incluso con una venda para no tentarse a abrirlos...)
En unos de esos dias, en que nadie podia hablar, decidio llegar al mundo una niña. El parto fue increiblemente doloroso. Nadie en la ciudad podia asistirla (todos tenian sus ojos cubiertos). Casi nadie. Solo una mujer, una de las mas viejas habitantes, se acercó a ayudar a la infortunada madre. Esta mujer estaba completamente ciega hacia muchos años ya, por lo que podia ayudar a la futura madre, sin necesitar sus ojos.
Durante los primeros minutos de la duodecima hora, comenzó la labor de parto de esta pobre mujer. Y doce horas más duró. Doce horas menos un minuto. La niña llego al mundo al momento en que los soles caían. El momento en que la luz volvia a su hermosa normalidad.
Nació esa niña (Alba era su nombre) con los ojos completamente blancos. Hermosos y gigantes ojos blancos. Y pasó casi todos los dias de su primer año llevando una vida perfectamente normal.
Y finalmente llegó ese dia, como todos los años. El dia de la oscuridad. El primer cumpleaños de Alba. Alba lloraba desconsoladamente en su cuna, y no dejaba que nadie cubriera sus ojos. Su madre cada vez mas asustada, segundos antes del amanecer, la tomo entre sus brazos y cubrio su pequeña cara contra su pecho. El segundo sol parecia y el negro-dorado anticipaba 24 horas de gris luminosidad. Fue en ese momento que un extraño e intenso calor comenzó a quemar el pecho de la aterrada madre. Y fue tanto el calor, que la mujer debio soltar a la pequeña, quien apenas gateando se acerco hacia la ventana. La mujer, desesperada por su hija, se quitó sus vendajes y fue a buscarla. Fue en ese momento, al mirar a su hija, en que descubrio que era tan hermosa como siempre, incluso más. Al incorporarse, vio su reflejo en el temido espejo y descubrio que ella también se veia aun más bella, más joven. Se
acercó a la ventana y pudo contemplar un paisaje que nunca habia visto, extremadamente mas bello que el de todos los dias. Uno que ningun habitante de la ciudad habia visto jamas, o quiza en muchisimo tiempo.
Es entonces, desde ese día, que en todos los cumpleaños de Alba, ella y su madre se ponen religiosamente sus vendajes, solo para quitárselos unos minutos después y disfrutar ese hermoso dia, el mejor de los dias del año. Pero claro, deben hacerlo con mucho cuidado y en total silencio... No vaya a ser que alguien las descubra y pierdan el mas íntimo de sus regalos...